10 abril 2010

Polonia llora otra vez

Posted in una ventana al mundo, vicisitudes a 5:22 PM por wenperla


La idea de Europa para nosotros, los latinoamericanos, está inextricablemente ligada a la idea de progreso, de “primer mundo”, de prosperidad, de seguridad, de futuro. Europa es otra modalidad de la Tierra Prometida.

¿Qué puede haber de este otro lado del mundo sino la Torre Eiffel, el Big Ben, el Coliseo y el Parque del Retiro?

Europa también es heterogénea. Es cierto que su parte occidental no sólo corresponde a la idea que de Europa nos hemos hecho, sino que supera todas nuestras expectativas: Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, España… todos estos nombres de países cuyo nivel de vida es extraordinario. Todos se quejan, todo el tiempo se quejan, comparándose, por ejemplo, con los países escandinavos. Que si la seguridad social, que si les pagan por estudiar, que si el tranvía llega tarde… Y yo los observo, pasiva, con el rabillo del ojo, regodéandome en la oportunidad de constatar que el ser humano nunca está satisfecho. El ser humano siempre quiere más. Pero sí, es verdad, en aquel lado de Europa se cristaliza lo que asalta nuestra mente cada vez que nos remitimos al Viejo Continente.

Pero no toda Europa es Europa. Primero habría que definir qué entendemos por Europa: Europa como el continente europeo, o bien Europa cobijada bajo el manto de la Unión Europea, esa comunidad política a la que han tenido que asirse estos países para sobreponerse luego de ver cómo en sus propios campos de batalla la guerra iba poco a poco despojándolos de lo que a través de los años habían logrado erigir. Y sí, eso es Europa, el continente todopoderoso que antaño se repartiera el mundo haciéndolo suyo a costa de lo que fuera, saqueando todo lo que hallara a su paso, cristianizando a los indios, obligándolos a tragarse su basura y, paradójicamente, llevando con esto a aquellas tierras la promesa de la modernidad, de una raza mestiza, de guiñarle un ojo a las facilidades de la tecnología. Europa es, sin duda, el continente más sanguinario de todos: es en estas tierras donde más sangre se ha derramado jamás. El continente más pequeño y el continente más poderoso. El continente que todo lo tiene y el que de todo se queja. El continente por el que tantos extranjeros lo dejan todo, lo arriesgan todo. El continente que a veces sigue sacudiéndose hasta las entrañas, como hoy, ante los virajes inesperados del destino.

Muchas naciones, europeas y no, siguen hoy día coqueteando descaradamente con dicho organismo supranacional: todas quieren entrar al partido: Turquía, Ucrania, Armenia, Croacia… todos estos candidatos hacen gala de sus mejores destrezas amatorias para recibir el “sí” tan deseado. Polonia es, desde hace varios años, miembro de la Unión Europea. Y sí, se nota: todos los días, cuando abro la ventana, cuando paseo a pie o en tranvía, cuando tomo uno de sus (lentísimos) trenes, me doy cuenta de que Polonia se despereza, de que Polonia tiene ganas de crecer, de que poco a poco se perfila como el país que logrará encumbrarse, que logrará sobreponerse al dolorosísimo pasado que lleva a cuestas. Y hoy, luego de la inesperada muerte de su presidente, Lech Kaczynski, la incertidumbre vuelve a tocar la puerta de este país del que ya me siento parte.

He recorrido las calles de este país con una atención extraordinaria, especialmente tratándose de mí, que por lo general no sé nunca ni de dónde vengo ni hacia dónde voy. Adoro la energía de Cracovia, su gente, sus claroscuros, sus edificios grises, mutilados, testigos mudos de tanta catástrofe.

Hace un par de días fui a Auschwitz. No quería ir. No sabía si quería ir. El dilema moral. (Y no, no sé si tengo moral, pero un dilema sí que tenía.) ¿A qué diablos voy a Auschwitz? ¿Es por morbo? ¿Sí? De ser así, me doy un poco de pena. Me reprendo anticipadamente. Me decepciono un poco de mí misma. Y lo peor es que lo sé: el morbo es inevitable, es casi inherente al ser humano. ¿Y por qué no habría de ir? ¿Tengo miedo? ¿No te gusta llorar? ¿No quieres regalarte un viaje todo pagado al País de las Pesadillas? Sé valiente. Enfréntalo. Analízalo. Y fui.

No pretendo en este post hacer un recuento de todo lo que vi en esa visita. Sí merece un post, mucho más que eso: no para revelar verdades insólitas, no: sólo para canalizar lo que desde aquella visita oprime mi corazón. No voy aquí a desvelar el hilo negro: voy a explicar lo que vi, lo que sentí. Pero ésa es otra historia.

Polonia ha sufrido lo indecible. Un país atacado incesantemente desde tiempos inmemoriales. Cuando la gran guerra, la guerra tan sonada, Polonia se vio atacada por ambos flancos: los dos depredadores, los rusos y los alemanes, invadieron a la par. Luego, se repartieron el país. Cuando los nazis cayeron el panorama no fue menos desolador: una libertad ficticia cuya única función fue encubrir la esclavitud: el comunismo, la nulificación del ser humano y su individualidad, la negación de la libertad que deriva del ser diferente.

Y hoy este país, el país de papá, llora otra vez. Y aquí estoy, sin poder hacer nada, sin entender un carajo de polaco, pero solidarizándome con el dolor producto de la incertidumbre. Porque nada duele más que la incertidumbre, eso dice mi corazón.

Mi vecino, desde que fue anunciada la noticia, se despide desde su ventana.

Vayan estas palabras, este texto sin pies ni cabeza, a modo de pésame sincero. Mis condolencias para este país que en tan poco tiempo tanto ha sabido darme.

10 comentarios »

  1. Osvaldino said,

    Muy bien Sabrina! Me ha gustado mucho. Por el texto se puede ver el rigor de conocimiento sobre los asuntos Europeos, el dominio de la escrita y la habla de tu corazon. Al fin y al cabo, Son de estas cosas que el mundo es hecho, en mi humilde opinion. Cuidate y adelante!

  2. Mauricio said,

    Querida Wen:

    de verdad que cada dia eras mas poeta y mas completa. Se siente lo que escribes y no tan solo se lee. No me sorprende porque soy testigo de tu talento, lo que me alegra es ver como hay un crecimiento, no se como ni de que… Cada vez que leo algo tuyo me doy cuenta de que este GRAN SER HUMANO es cada vez MAS.

    Un abrazo con todo mi cariño

    Mauricio

  3. Xerófilo said,

    Hola.
    Para mí Europa (UE) en la actualidad sigue representando sangre, explotación y xenofobia.
    Por otro lado, como animal político, he de decir que Polonia me es bastante desagradable. No es gratuito que varios de los campos de exterminio se hayan ubicado dentro de sus fronteras.
    Yo hubiera ido a Auschwitz, pero no hubiera entrado.
    Me hubiera quedado llorando afuera, muerto de vergüenza por bestialidades que no cometí.
    Sin embargo, me gusta mucho que escribas que es un “país del que ya me siento parte.”
    Y que digas: “He recorrido las calles de este país con una atención extraordinaria, especialmente tratándose de mí, que por lo general no sé nunca ni de dónde vengo ni hacia dónde voy. Adoro la energía de Cracovia, su gente, sus claroscuros, sus edificios grises, mutilados, testigos mudos de tanta catástrofe.”
    Mis respetos para ti que, sin lugar a dudas, aprendes en todas partes.
    Saludos
    RRS

  4. David said,

    Uo que tragedia tan grande, gran parte del alto mando muerto en este accidente? Y en que momento.. Funesta coincidencia

  5. wenperla said,

    Xerófilo: ¿pero por qué Polonia te es “bastante desagradable”? Los polacos fueron ultrajados, invadidos, masacrados… en todo caso, creo, podrían resultarte “desagradables” los perpetradores del genocidio. Pero sobre todo… me parece que no podemos vivir encerrados en el pasado, ni seguir justificando nuestras antipatías en el nombre de la historia. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad.
    Si te parece dura la idea de tener tantísimos campos de concentración y de exterminio por todas partes, imagínate cómo se sienten los polacos, que aquí VIVEN, y que tienen que cargar con esa presencia a la vuelta de la esquina TODOS LOS DÍAS DE SU VIDA.
    Gracias a todos por sus comentarios.

  6. Xerófilo said,

    Hola Wenperla.
    Pasó a darte mi respuesta.
    Para empezar, y con sinceridad, yo no soy nadie para dar “segundas oportunidades”. Y sí, creo que me equivoqué en la forma en que usé la expresión (“bastante desagradable”).
    Ahora trataré de explicarme. La expresión va dirigida a su gobierno y, particularmente, a su política internacional.
    En ese sentido, mi valoración es extensiva a muchos de los gobiernos de lo que actualmente es la Unión Europea, pero particularmente a los integrantes de la OTAN.
    A mí me exaspera, molesta y entristece profundamente que, por ejemplo, Polonia haya enviado tropas a Irak, o que haya dado su consentimiento al emplazamiento del escudo anti-misiles que los gringos querían poner ahí y en la República Checa para defenderse de los ataques iraníes (hazme el favor).
    Al menos la población checa se manifestó en contra de esa idea, los polacos no lo hicieron. Y si no se va a hacer no es por ellos, sino porque los gringos desistieron de la idea (aunque ahora quieren hacerlo en Rumania y otro país de esa zona que de momento no recuerdo).
    Es decir ¿no lo propio sería hacer uso de la historia propia y de la de Europa y practicar un pacifismo auténtico? ¿Para qué secundan el belicismo norteamericano?
    Por otro lado, yo creo que tú sabes bien que el genocidio fue “facilitado” por buena parte de la población civil de los países ocupados. Según lo que he leído, únicamente en los Países Bajos y en Dinamarca la población civil fue realmente solidaria con los judíos. Incluso el gobierno italiano, aliado de los alemanes, fue más renuente a entregar a los judíos que muchos otros países, incluido Polonia.
    Y aquí sí. Qué bueno que tus abuelos o tu papá se salieron a tiempo de ahí, porque si no, dudo que hubieras nacido.
    Yo pienso que no debemos olvidar, creo que tampoco tenemos derecho a perdonar tantos agravios. Pero coincido contigo en que podemos continuar sin rencores, particularmente hacia las nuevas generaciones pero, insisto, siempre y cuando la nueva directriz sea pacifista, de no discriminación, y todas las cosas buenas y positivas que se nos pudieran ocurrir.

    Por otro lado, sé que en alguno medida la población polaca es “rusófoba” y, en mucho, tienen motivos para serlo. Eso explica en gran parte su política internacional pero, insisto, ya se tendría que estar en otro nivel de reflexión y síntesis, sobre todo porque gozan de un excelente nivel educativo.

    Quiero aclarar algo. Por la naturaleza de tu espacio generalmente no nos hablas de las cosas mundanas. No recuerdo de momento que nos hayas mencionado tus interacciones con la población de ese país. Sin embargo estoy seguro de que, al igual que en todas partes, deben ser en su mayor parte excelentes personas.

    Saludos

    RRS

  7. Bnazar said,

    Grx, por la interesante revisión holística del significado europeo, es cierto que existe una tendencia a pensar en la homogeneidad, cuando incluso en ocasiones un mismo pueblo es un mosaico multicultural.

    Creo que como sociedad, debemos de seguir adelante sin ver en el pasado una sombra traumática, Polonia está llena de sangre, como lo pueden estar muchos países, pero el que tenga un presente, siempre le ofertará la oportunidad de seguir adelante, levantando la cabeza, tratando de no cometer los mismos errores y los más importante sería sin rencores por lo acontecido.

    Xcierto interesante visión de Xerófilo, aunque no comparto su desaprobación por una nación, porque considero que no deberían existir razones para odiar o enemistarse con los semejantes.

  8. Sol Villa said,

    yo soy de las personas que está convencida de que no hay accidentes ni coincidencias en la vida. Si estás ahí en este preciso momento, es por algo… tal vez penetrar en la cultura extranjera, que por herencia te pertenece, no sería un proceso completado, de no ser porque has compartido alegría, emoción, pero también, pesar y tristeza…
    Ánimo, que cada día es una oportunidad de crecer…

  9. Siempre es un placer leerte y aprender cosas contigo. Eres curiosa y no sólo tienes el intelecto abierto, sino el corazón dispuesto a sentir lo que vives, y lo transmites en tus escritos.
    Que pena que este país que ha sufrido tanto, enfrente ahora esta tragedia. Pero sin duda, volverán a levantarse, como tantas otras veces.
    Un abrazo,
    Ale.

  10. buen blog,me fascino.

    estaremos al pendiente…

    “alphie”


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