2 noviembre 2009

Amores en fuga

Posted in para incultos cultivables a 7:24 AM por wenperla


amores en fuga

A mí El lector me cambió la vida. En esas páginas aprendí que por la literatura no sólo se vive sino que también se muere. De su autor me encantaron su sencillez y su conocimiento profundo de los escenarios a los que alude. No podía parar de leerlo, necesitaba saber qué iba a pasar, qué vendría después. Como tantos otros libros, el final me sorprendió con un par de lágrimas cuesta abajo en mis mejillas.

Ya sabrán a estas alturas que no tengo remedio y que ni bien tuve frente mío otro de sus libros lo tuve que comprar. Bastaron dos trayectos en tren para devorar este nuevo volumen que, de nueva cuenta, me ha conmovido profundamente. Aquí, por el contrario, Schlink no me ha sorprendido con vueltas de tuerca inesperadas. No. En esta ocasión el autor se valió de siete relatos para desmitificar el amor, para desenmascararlo, para ponerlo en su lugar.

Siete historias de amor a menudo protagonizadas por más de tres. Incontables perfiles sicológicos extraordinariamente bien expuestos de entre los cuales con más de uno podemos identificarnos. Relaciones nuevas; relaciones en la incubadora y en terapia intensiva; relaciones desgastadas, podridas, viciadas. Relaciones imposibles y relaciones inexistentes. Culpa, negación, sumisión, costumbre, hartazgo, lujuria, descaro, onanismo. Historias plagadas de realidad donde la constante es siempre nuestra incapacidad para abrazar nuestra soledad y librarnos de la omnisciente quimera del amor.

La idea del amor nos trastorna. En esa obsesión nuestra por encontrar el amor siempre acabamos perdiéndonos a nosotros mismos. 

Las relaciones descritas por Schlink son totalmente distintas entre sí y a la vez iguales a todas las que conozco en mi vida. Yo creo en el cinismo de las amantes que un buen día deciden tomarse un café y averiguar con quién es mejor aquél en la cama. Creo en el arrepentimiento profundo de quien nunca se dio tiempo para atender las cosas verdaderamente importantes y que sólo se percata de ello al final de la cuesta de la vida. Creo también en la inseguridad del que sabe que no lo dio todo y que es incapaz de ver en la dirección correcta para recobrar la confianza en sí mismo. Creo en las distancias gracias a las cuales los puentes pueden construirse y también soy consciente de que sin buenos cimientos cualquier puente se viene abajo. Creo en la farsa, en la resignación, en la tristeza. Creo en la supeditación del alma a la voluntad del sexo. Creo en la fuerza de las palabras y en las heridas que nunca cicatrizan.

Descreo de las idealizaciones, de las expectativas, de los parámetros. Descreo de los roles, de las premisas, de los planes. Creo en la espontaneidad, en el hastío, en un corazón hecho pedazos. Creo que la única forma de mantener viva una relación es destronando al amor y colocando en su lugar la libertad, la honestidad y la congruencia.

Creo, quizás, que la idea de la garantía es la que se lleva todo entre las patas. Creo que cuando queremos asirnos al compromiso y a la exclusividad perdemos de vista los verdaderos motores de la vida: la pasión y la libertad. Ya no creo en los acuerdos. (Y Schlink tampoco.)

7 comentarios »

  1. George said,

    Hola!

    Antes que otra cosa, mañana iré a buscarme algún libro de Schlink, sin dudarlo y sin demora. Por lo que has contado, se vuelve indispensable…

    Me gustó la reseña, pues en los párrafos finales se adivinan, sin venta ni adelanto, los distintos relatos que componen estos “Amores en fuga”.

    Sin embargo, no puedo sino dejar de comentar algo sobre tu postura al amor: no es el amor el enemigo, sino la idealización del mismo. No es el amor la quimera, sino la imagen mental que nos creamos sobre el amor. La libertad, la honestidad y la congruencia son fenómeno y atributos esenciales a nuestra condición, y su presencia garantiza que el amor tenga un “mínimo no suficiente” de plataforma funcional para florecer. La pasión también es un componente de la vida, que es esecial al amor humano de pareja, que insufla incandescencia y motor a la relación, pero que en exceso la destruye y en ausencia la marchita…

    Vivimos para el amor, pero no el “amor” de la telenovela barata, ni del pasquín romántico. No es el “enamoramiento” adolescente o la pasión tardía de la madurez. Amor es la capacidad de ser mejores de lo que somos.

    Un abrazo!

    G.

  2. Como siempre tienes excelentes sugerencias😀 se ve interesante… lo buscaré en cuanto acabe con el que tengo en turno…

  3. Jolie said,

    que mejor que fugarse por un ibro al instante, seguramente con esta buena reseña todo elmundo querrá leerlo

  4. wenperla said,

    ojalá lo encuentren!!! en méxico lo busqué incesantemente y nada…😦
    eso es, para mí, lo más atractivo de esta españa: tantos libros por todas partes.

  5. SolV said,

    bueno, por una parte, pues ahí tienes un negocio, podrías empezar a mandar libros de allá con un pequeño cargo para ti… (dónde está tu visión empresarial del TEC??) o bien, pues siempre está Amazon.com

  6. Karina López said,

    No lo encuentro Wen…😦

  7. wenperla said,

    Kari: no me extraña… puedes ir adelantando otros y cuando vuelva te presto el mío😀


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