28 agosto 2008

Con pijamas de rayas

Posted in para incultos cultivables a 1:52 AM por wenperla


Una de las gracias que nos engalanan (a los mexicanos) es la riqueza en el idioma, es la forma en la que somos capaces de darle a una misma frase tres, cuatro, cinco sentidos. A mí algo que me encanta, que me fascina, son los refranes. Díganme ustedes si no son maravillosos. Sabios. Precisos. Y uno de los temas recurrentes en torno a los cuales giran incontables refranes es aquel de la justicia terrenal. El más conocido reza más o menos así: “Lo que siembras cosecharás”. Y sí. Así de sencillo. La vida nunca deja deudas sin saldar. Y este libro le da un revés al mismísimo lector: como si lo castigara por ser cómplice, como si le reprochara no haberse indignado desde antes. “¿Quieres conocer el final?”, “sí, ¿verdad?”, “pos vas a sufrir… no creas que puedes chutarte esto con tantísima desfachatez”. “Leélo”, “termínalo”, “pero te va a pesar”. Y así, entonces, la última página nos sorprende con lágrimas en los ojos.

pijama

Debiera decir que los seres humanos somos entes acomodatorios. Válgame este neologismo para explicar que siempre tratamos de “acomodar” la realidad para ajustarla a nuestras necesidades. Lo grave es que no me estoy refiriendo a necesidades básicas: me refiero a esa necesidad casi inherente a nuestra especie de justicar, ante los otros y ante nosotros mismos, todas aquellas acciones que ponen en entredicho los valores de los que quisiéramos jactarnos. Así entonces, si trabajas para la Gestapo y Hitler te manda como jefe máximo a Auschwitz, te parece “normal” llevarte a tus hijos a dos habitaciones cuyas ventanas dan a campos de concentración repletos de gente “con pijama de rayas” y hacerles ver que encabezar un genocidio es todo un honor. Y ni por asomo concebirías que el destino ya te tiene un desenlace preparado: tu cuerpo lo dejará intacto, lo que lacerará es tu alma. El exterminio masivo de judíos que tú protagonizaste no será nada comparado con la forma en la que, un buen día, la vida decidió que cosecharas lo que sembraste. Y se te muere el alma. Y eso es mucho más difícil de sobrellevar.

Y esta historia te la cuenta un niño de 9 años. Te lleva de la mano en el plano de la inocencia, de la ingenuidad, de la pureza. Y a la luz de esta postura tierna e infantil es imposible mantenernos al margen de la historia: se pierde la objetividad, se reacciona con el corazón. Las atrocidades de los adultos muchas veces nos hacen dudar de que ellos mismos hayan sido niños y hayan tenido un alma tan pura (o un corazón tan blanco).

Le dije a mi jefe que por qué no conseguíamos el bolsillo de este libro. Me dijo que abriera los ojos, que ya lo tenía otra editorial.

¿Pero en serio te gusta ese libro, Wen?

Sí, claro. Estoy fascinada…

Pues a mí no me parece…

¿Qué no te parece?

Que se valgan de ese tipo de estrategias para encubrir un holocausto.

¿?

Sí, Wen. Al igual que en aquella película, La vida es bella, me parece patético que los autores se den a la tarea de encubrir tragedias de esa envergadura contándolo todo desde la perspectiva de un niño. Me parece bajo. No me gusta.

 Y yo ni siquiera me había percatado. ¿Se habían dado cuenta? Los niños son personajes ante los cuales no podemos mantenernos indiferentes. Como por antonomasia, se roban nuestro corazón. Y así entonces se matizan realidades, se encubren holocaustos.

El niño con el pijama de rayas no deja ningún crimen impune. Y al final, el lector es el que más padece.

No quiero cerrar con un “sean buenos”. Permítanme sugerirles un “sean congruentes”. La congruencia es sumamente apreciada en el mercado de las emociones. Lean este libro. Y lloren al final.

9 comentarios »

  1. Marqués de Carabas said,

    Whoa! hace mucho que no leía de ti Wen, que gusto!

    Creo que la imposibilidad de permanecer indiferentes ante la óptica de un niño tiene que ver con que como adultos tendemos a endurecer el corazón, si bien siempre coincidiremos con que las guerras, la enfermedad y el hambre son malas, no dejamos que se haga personal; hemos visto tanto mal (a través de los medios, de la historia, de las historias o de primera mano) que dejamos de asumir el dolor ajeno como real y verdadero, lo minimizamos o lo dejamos estar en un lugar lejano a la cotidianeidad. Puede que como recurso literario sea bajo, pero hay que ser concientes de que si se admira la inocencia y se encuentra constantemente sabiduría en los niños, es justamente por su congruencia con la realidad a la que se enfrentan, teniendo lo claro y lo oscuro bien definido en una honestidad que como adultos, no debemos ignorar.

    Gracias por persistir Wen.

  2. Latamoderna said,

    Este libro acaba de ser adaptado a película, no debe de tardar en estenarse (espero) en este país.

    Mmmmm… tiene razón tu jefe… y no. ¿Viste La vida de los otros? Bueno, ahí te va lo que pienso.

    Las tragedias ahí están, definitivamente, eso es inherente… es… parte, pues…. de nosotros como especie. Pero también hay una cosa, siempre hay varios lados de la historia.

    Sí, es un horror ver todo esto (y vaya que todo esto de la paz y la guerra me afecta) pero si sólo nos quedáramos ahí, qué pobres seríamos. Pobres de espíritu, de alma, de esperanza. Hay una cinta (perdón que hable sólo de películas, pero no he leído tantos libros en mi vida) italiana que se llama algo así como “Cuando el cielo se cae”. Vela y recomiéndasela a tu jefe.

    Pero también, estaría chido decirle que vaya a Auschwitz, que visite Varsovia y ahí mismo se eche “El Pianista”… Nada sencillo, fuerte. Duro. que vea “Amén”, nada de la lista de Shchindler… no, algo más. Y después de todo eso, que se eche “La vida de los otros”.

    Pobres alemanes, si pensáramos que ellos son Hitler o el Holocausto. Estaríamos cayendo en lo mismo, ¿no? En el ser totalmente radicales.

    Sí, hay que ver con respeto ciertos capítulos de la historia, pero, ¿por qué no? también observar y dejarnos tocar por ese otro lado… el humano, el que seguro sucedió (¿por qué habríamos de dudarlo?).

    Desde que vi el trailer de la cinta se me antojó como para llorar un buen rato. Ahora la quiero ver más. Je.

  3. Miriam said,

    Sólo una pregunta: tu jefe alguna vez leyó El diario de Ana Frank??

    (Antes que preguntes, siempre te leo. Sólo que lo hago vía Google Reader😉 )

  4. Pues de las peliculas solo he visto la vida de los otros, me agrado bastante porque como dicen no te ponen la prespectiva de un niño o que sea una pelicula para que te de una lastima similar, si entristese pero no de la misma forma creo yo.

    me gusta el idioma aleman, quiero ir a alemania espero no en mucho tiempo. pero por ejemplo las peliculas alemanas me aburren porque siempre son sobre la guerra y la historia no es mi materia favorita. y pues en libros menos solo lei parte de “el hombre en busca de sentido” que trata sobre los campos de concentracion, pero igual no me agrado.

    pero creo qeu si tu jefe tiene un buen punto. y pues es su opinion y su perspectiva, me parece bastante válida.

  5. wenperla said,

    ¡Claro que mi jefe ha leído El diario de Anne Frank!!! Ni se imaginan. Es sabio, es culto, es políglota. Es un editor extraordinario. No saben lo afortunada que soy por trabajar tan cerca de un tipo como él.

  6. Falcon said,

    Quizás si parezca un tanto oportunista el tratar un tema tan delicado desde la perspectiva de un niño, pero eso ya depende de la maestría del escritor, y al menos para mi el hecho de que te haya conmovió hasta el hecho de llorar al final, es algo que se me hace muy rescatable no cualquier libro te mueve los sentimientos de esa manera, de hecho eso me paso justamente con El diario de Anne Frank que al llegar al final no pude contener unas cuantas lagrimas

  7. Emilio said,

    Yo concuerdo con tu jefe… hay cosas que por principios no nos gustan, aún cuando esten perfectamente escritos, me parece bajo apelar al sentimentalismo, a la compasión o a la morbosidad. Yo estoy en un punto de saturación (por no decir hasta la madre), de libros y películas sobre el holocausto. Si, fue terrible, pero… cuantas veces nos lo tienen que repetir?

  8. Barbara said,

    yo quiero uno!

  9. Disoluta said,

    ummm, me urge un trabajo!!!!!, haz incrementado un libro mas a mi lista de pendientes y mira que son bastantes… andie necesita una asistente holgazana??? jajajaja


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