20 septiembre 2007

De poeta y loco…

Posted in en fila pa' la "categorización" a 5:19 PM por wenperla


Lolita, de Vladimir Nabokov, es una cuestión complejísima. Es en muchos sentidos un libro abundante, una prosa en la que se entretejen no sólo cuestiones lingüísticas o literarias, sino psicológicas y verdaderamente trascendentales.

Lolita es, sin lugar a dudas, uno de esos libros que la gente que se precia de culta tiene que leer. Así fue como yo llegué hasta él: primero me entero de que la prosa en inglés de este escritor ruso es mucho mejor que la de muchos angloparlantes nativos, luego veo que varias de sus novelas se han incorporado al acervo de la literatura más relevante de todos los tiempos, posteriormente me hallo con este título en pasta dura a un precio espectacular en las librerías del Fondo de Cultura Económica… cómo no comprarlo.

Las novelas cortas siempre me han gustado más que las novelas largas. Hay honrosas excepciones, como lo han sido para mí las novelas de Vargas Llosa: todo está siempre tan bien dicho, tan bien llevado y tan bien colocado, que nunca hay nada de más. Sé que muchos de ustedes estarán en desacuerdo, pero de las 388 páginas de Lolita, a mí me hubiera gustado prescindir de la mitad.  

Las asiduas descripciones de los paisajes, las carreteras y la cultura norteamericana del motel a mediados del siglo pasado son tan extensos que llegan a ser extenuantes. Nabokov repara sobremanera en los detalles, se preocupa por trasladar al lector hasta el rincón más ínfimo en el que los personajes llegan a adentrarse. Yo me he percatado de todas estas cosas cuando, reflexionando, me he dado cuenta de lo rápido que por lo normal leo un libro y de las muchas semanas que me ha tomado leer este libro. Concluir Lolita no es cosa sencilla, seguro que no.

Es un libro bueno, pero me parece que tiene mucho más que aportar a nivel psicológico que a nivel literario. El hecho de toparnos con un narrador en primera persona que, además, cuenta su propia historia, hace que entablemos inconscientemente cierto grado de complicidad con el protagonista y, por lo tanto, a veces llegamos a sorprendernos de lo que sentimos a medida que leemos el libro.

Este amor desenfrenado por parte de Humbert Humbert hacia Lolita a mí misma me hizo cuestionarme un sinfín de cosas. “De verdad la ama muchísimo”, me dije muchas veces mientras leía el libro. A pesar de la manera tan repugnante en la que sexual y psicológicamente Humbert Humbert destroza a Lolita, la verdad es que en varias ocasiones la situación no me parecía ni tan repugnante ni tan reprochable… creo que a Nabokov debemos reconocerle la capacidad que tiene de invitar a sus lectores a la reflexión y a la introspección.

Algo que me parece interesantísimo es el momento y el lugar en el que se sitúa la historia misma. Desde la primera página el lector está consciente de que es Humbert Humbert quien cuenta su propia historia desde su celda, y a mí desde el prmer instante me carcomió la curiosidad por saber cuál había sido su crimen. Debo reconocer que el cinismo del personaje no sólo me gustó, sino que en repetidas ocasiones me robó unas cuantas carcajadas.

Este libro me deja pensando muchas cosas. De entrada, y eso es importante decirlo, me muero de ganas por ver alguna de las dos películas. Ahora me parece que es momento de cuestionarme en qué momento deja de ser tan reprochable lo que socialmente vemos como punible, qué tantas aberraciones estaríamos dispuestos a perpetrar manteniéndonos completamente al margen de lo que la sociedad nos ha impuesto como permitido o no permitido.

La pedofilia es una enfermedad que a mí me parece repugnante. Ahora muero de ganas por platicar con un psiquiatra para que me cuente de qué modo se han servido de Lolita para teorizar respecto a la pedofilia y, me van a perdonar, yo sigo preguntándome cómo fue posible que alguien escribiera algo así estando completamente cuerdo.

Definitivamente, de poeta y loco…. todos tenemos un poco…

14 comentarios »

  1. Miriam said,

    Qué alivio saber que ya estás de vuelta…

    Hablemos primero de Nabokov. Ahora que contás tu experiencia del libro me han dado ganas de leerlo. Le tenía cierto rechazo, te diré.
    Pero reflexionando y revisando un poco la historia (mi tema favorito), allá por la edad media, esa de donde se inspiran la mayoría de los cuentos de hadas, era total y absolutamente normal que una niña de 12 años, que apenas y tuvo su menarca, se case con un señor que, muy probablemente, quintuplicara su edad. Era normal, no era una enfermedad. Incluso uno de los grandes libertadores de América, Don José de San Martín (prócer argentino) se casó a los 30 y pico de años con una niña de sólo 15. Y estoy hablando de pleno siglo IXX.
    Hasta el gran Gabo hace referencia a la pedofilia en sus libros. Creo que en “Cien años…” uno de los protagonistas se enamoró de una niña que aún jugaba con muñecas. Y esperó a que “se convirtiera en señorita” para poder casarse. Se repite la historia en “El amor en los tiempos del cólera”.

    Creo que habría que aclarar o al menos formular de verdad un concepto de pedófilo. Yo lo pondría en aquella persona que tiene fantasías sexuales con niños menores de 10 años (y lleva a cabo esas fantasías). Incluso, si nos ponemos a revisar el inicio sexual de muchos hombres, rondando los 12 años, muchas mujeres podrían ser catalogadas de pedófilas.

    Sobre la descripción interminable… m´hija estoy leyendo (todavía) Rayuela y… bueno, lo dejo para el post correspondiente.

    Besos y otra vez: bienvenida!!!

  2. El Señor Tlacuache said,

    Pues yo, como buen fan del cine, ya habia visto ambas versiones de Lolita y gracias a la Srita. Wen estoy terminando de leer el libro.

    Pensé que sería bastante sencillo (por el tamaño del libro), pero ¡oh sorpresa! el lenguaje es un poco complejo (¿Cuantas personas usan la palabra abigarrar de forma cotidiana? aunque tal vez sea la versión que compre jeje) e incluye parrafos en francés (yo medio hablo francés pero tuve que usar un diccionario para algunas palabras).

    La historia, como ya lo han comentado, es de amor… un amor enfermizo pero amor al fin.

    Tengo que confesar que yo he salido con chicas muy chicas (no tanto como Lolita en el libro, pero si de 16 a 18 años, yo tengo 29) y nunca nadie me vió raro ni me dijo que estaba cometiendo un crimen ni nada por el estilo.

    Este libro nos demuestra que “El amor no tiene edad” y que los locos son locos a toda edad. Jajaja

  3. Eleden said,

    El libro a mi me incomodo un poco en el momento en el que lo lei, supongo que necesitaria revisitarlo, pero la neta se me hizo un libro denso y rudo……. Las peliculas son mucho mas digeribles, pero muy incompletas….
    Y Mr Tlacuache, permiteme disentir, tengo una hermana de 18 años, y cuando salgo con ella a comer o al cine o lo que sea, la neta siento las miradas de “maldito pervertidor”, y tengo 33 años!!
    Buen libro, excelente reseña, que bueno que regresaste Wen, hacía falta el paliativo para la falta de cultura……
    Saludos desde el desierto
    Maléfico

    http://eleden.ciudaddeblogs.com/

  4. Hola Wen.
    La sociedad tiene en su cerebro ideas perversas y bizarras:
    Sales con tu abuelita a dar la vuelta y la gente dice “Se busco una viuda millonaria”
    Sales solo “solteron, se quedo a vestir santos”
    Sales con un amigo “esos maricones jotos”
    Sales con tu sobrina “pervertido pedofilo”
    Sales con una amiga “seguro es la amante”
    Sales en carro “ese junior en carro de papa”

    Uno no esta para caerle bien a todo mundo y mucho menos dar explicaciones, y hay gente que al leer esos libros o ver esas peliculas ya dicen “lo dice la gente” no saben diferenciar entre ficcion o realidad, la gente que sabe lo que lee y sabe lo que ve, ya puede forjar su criterio.
    como comentaba en mi comment anterior, tengo 2 amigos mayores que yo 33 años y su novias son de 16 y 17 años y sus familias aceptan la relacion. otros papas de otros amigos les echan agua bendita.

    Le gente te quiere verte como ellos quieren verce. encerrado en el utimo piso de la torre, he ahi el detalle.

    El amor no tiene edad, la ley y los obtusos si.

    la controvercia, los debates hacen que esta literatura abra un hueco de nuestro yo obscuro.

    Ya ni se lo que digo, me retiro hay un largo a 180km/hr.

  5. Alejandra Espino said,

    Hola,
    Es la primera vez que escribo aquí. Lo hago porque Nabokov es, sin duda, uno de mis autores favoritos, y acabo de releer Lolita hace un par de meses. Leo lo que dices de Vargas Llosa como un autor que es preciso en su elección de palabras y en el devenir de las acciones; luego leo que te sobran páginas de Lolita y me imagino que debemos haber leído libros distintos: a la prosa de Nabokov no suele sobrarle nada. Es minucioso en los juegos de palabras, en las dosis de humor negro, en la manera en que pone una palabra tras la siguiente. Es de los más cuidadosos escritores que yo he leído, y por ello me parece fascinante, más tratándose de un escritor que logró esta maestría en una lengua que no era la suya.
    Quizá se deba a que leíste una traducción, pero cuestionar los méritos literarios de Lolita y dejarla como un referente psicológico basado en la anécdota de la relación de H.H. con la adolescente es perderse más de la mitad de lo que es esta novela.
    Esas largas y minuciosas descripciones, que te parecieron cansinas, en la primera lectura que hice de este libro hace ya varios años, son curiosamente lo que se me quedó más grabado de la historia. Una sensación de ambientes pegajosos, de incesante road-trip, de relación prohibida huyendo de la estabilidad me acompañó muchos años cuando evocaba este libro. Y son esas descripciones de los paisajes norteamericanos y su cultura del motel lo que me parece uno de los subtextos más interesantes de Lolita: es Nabokov apropiándose de un país que no es el suyo; dejando atrás todo su Viejo Mundo de aristócrata y adueñándose de su nuevo papel de profesor universitario en la joven América.
    En la segunda lectura, la que hice hace poco, la impresión que no me abandona, tras haber leido otras novelas de Nabokov, es la de este amor de H.H. por un personaje casi mítico que sólo vive en su cabeza. Toda la seducción de Lolita, toda la cualidad de ninfa está en la percepción de él. Todo ese impacto de la adolescente vampiresa sale de la mente de un personaje que alucina esa seducción. Pero está tan bien alucinada, que se volvió referente cultural y parte inamovible del imaginario.
    En fin, yo recomendaría leer Lolita en inglés, para poder disfrutarla como se merece. Como se lo merece Nabokov.
    Saludos,
    Alejandra

  6. Falcon said,

    A mi me gusto bastante el libro de Lolita y pues a tu pregunta de como logro expresar tan bien el sentir de un pedofilo, quizás él sentía cierta atracción por las niñas pequeñas pero no por eso lo hizo alguna vez.

  7. gomis1206 said,

    Changos!!! Entonces no seré culto hasta que lea Lolita??? No importa que haya visto las versiones cinematográficas??? Siendo años luz mejor la primera…

    Nunca entenderé la pedofilia, jamás!!! Y menos siendo papá!!!

    Lo que no podemos dejar a un lado es que existe, y ha existido siempre… Y por qué no estando cuerdo escribir una novela sobre eso…

    Besos muchísimos para su mercé!!!!

  8. Literata por accidente said,

    Es cierto que el amor no tiene edad… pero no concibo ni nunca concebiré la pedofilia, y al decir esto no quiero negar que existe…siempre ha existido (no se supone que la Santisima virgen Maria dió a luz a Jesus a los 12 años?)… yo tengo una hija y juró que no me importa cuando decida perder “el preciado tesoro de la virginidad”, siempre y cuando tenga la madurez suficiente para asumir las consecuencias de lo que esta haciendo… y creo que esa “madurez” no se adquiere en la infancia (hay quien no la adquiere nunca!)… la película..ví una… hace muchisisimos añso… y no me gustó, tanto por la inmadurez de la chamaca como por la estupidez del viejo (neta, yo le llamaría estupidez… no amor), en fin! Como todo en esta vida…todo depende del cristal con que se mira… Chau!

  9. gammada said,

    Si a Lolita le sobran paginas o a Vargas le sobra talento para llenarlas, es en efecto, cuestión de meras preferencias. Personalmente me entusiasma mucho más la idea de Nabokov con todas sus páginas e idioma ingles que lo poco por mí –admito- leído de Mario. Esto al margen de sus opiniones políticas.

    Coincido con Alejandra en que tiene un doble merito la obra de Lolita al estar escrita en una lengua que no es la propia del autor. Mas aun si consideramos las diferencias entre los alfabetos de ambas lenguas. Para todos aquellos que en algún momento hemos tenido que trasladar ideas ajenas a otros idiomas, esta virtud resulta difícil de soslayar.

    Sin duda, una de las aristas más relevantes de la novela –irónicamente, la más pasada por alto- es la abierta invitación que nos ofrece a la introspección. Supongo que es más fácil dejarse guiar por el morbo y el enorme placer de satisfacer al tirano interno, que adentrarnos en nuestro inconsciente para apenas atisbar al yo desconocido.

    Nos causa gran alarma cuando nos enteramos de las acciones extremas a las que puede llegar la gente cuando se encuentra en una situación limite, pero el error que cometemos es considerarnos exentos de tales reacciones o de no tener la capacidad de llevar a cabo tales actos. Buscamos una salida fácil satanizando de una u otra manera al protagonista de la historia para, de algún modo, expiarnos del asunto.

    En algún post anterior, Wen nos platicaba de los juicios de Nuremberg y le llamaba mucho la atención que varios de los colaboradores del régimen nazi poseían atribuciones de genios por sus altos coeficientes intelectuales. Nada menos sorprendente.

    Lo que realmente impresiona es que a más de 50 años del hecho todavía sigamos considerando a estos individuos como una especie de jinetes del Apocalipsis. Un hecho aislado e irrepetible.

    Con Humpert pasa lo mismo. El oscuro tinte que parece cubrir la historia al ojo del pobre observador, se puede ir diluyendo a medida que nos vamos despojando de ciertas ataduras sociales, haciendo a un lado nuestra doble moral y los sofismas que disfrazamos de juicios de valor.

    Al lado de un pedofilo moderno como Succar Kuri o de un párroco pederasta como Nicolás Aguilar, ¿Qué tan deleznable es Humbert Humbert?

  10. Lux said,

    De Lewis Carrol se dicen cosas similares, Alicia en el País de las Maravillas es una obra escrita para su sobrina y muchos dicen que por lo tanto era pedófilo, ve tu a saber si es verdad, pero hay mucha gente que se malviaja.

  11. carmen_rosa said,

    Otra que no he leido el libro, aunque he visto las dos versiones de la película, la antigua mucho mejor, con todos mis respetos para Jeremy Irons, un actor tremendo.
    Ahora el tema de la pedofilia, Lolita tenía 14 años pero era una zorra de muchisimo cuidado, no un angel inocente al cual pervierte el protagonista.
    y con 14 años se puede saber muy bien lo que se hace, si tuviera 18 se veria diferente? Y si con 16 años fueras mayor de edad ?
    Creo que es un tema complicado de medir..aún así, puede que me atreva ocn el libro,aunque si me aburre…pues lo dejo y a por otro. Antes tenia la mania de acabar cada libro que cayera en mis manos, aunque no me gustara, luego me di cuenta que el tiempo es un tesoro maravilloso que no se debe malgastar.
    Me gustó tu rinconcito.

  12. acerkraft said,

    1º La pedofilia no es una enfermedad simplemente por que no tiene cura, se nace y se muere pedofilo.

    2º Ser pedofilo no es violar niñas.

    3º No pierdas el tiempo hablando con sicólogos sobre pedofilia ninguno quiere reconocer que no es una enfermedad. Intenta conocer a un pedofilo y te darás cuenta de lo difícil que resulta ser así, lo triste que es que todo el mundo pueda ser feliz amando a una persona, pero tu no puedas hacerlo por que esa persona tiene 11 años.

    4º Soy pedofilo y no me avergüenza decirlo, ME GUSTAN LAS NIÑAS

  13. kika said,

    Yo leí el libro, para ver qué pasaba en mí, fui una lolita a los 13 años con un hombre que me llevaba quince, duramos 10 años y al final me cansó. Leí el ibro y casi todo lo que dice es muy cierto… las lolitas también le andamos buscando cinco pies al gato. Qué buena obra

  14. […] equivaldría, en términos raudos y concisos, a no saber quién es el principito, quién es Lolita o quién es Holden Caulfield. Así que, queridos míos, estamos hablando de las grandes ligas. […]


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